Un legado en cada gota: la historia de nuestro mezcal.

Desde Guerrero hasta el mundo, llevamos en cada botella la pasión de generaciones.

Mezcal Corazón de Dioses nace en las montañas de Guerrero, una tierra reconocida por su profunda tradición en la elaboración de mezcal.

Nuestra historia se remonta tres generaciones atrás, cuando nuestro bisabuelo descubrió el arte de la destilación y, con el tiempo, se convirtió en uno de los primeros maestros mezcaleros de la región.

Inspirados por su legado, nos hemos dedicado a preservar las técnicas de destilación artesanal, manteniendo un profundo respeto por el agave y la naturaleza.

Cada botella refleja nuestra pasión por compartir un mezcal auténtico, fiel a sus raíces y al espíritu de Guerrero.

Don Ezequiel: El pionero de nuestra tradición.

Hace más de un siglo, en las montañas de Guerrero, Don Ezequiel, nuestro bisabuelo, descubrió la magia del agave. Con dedicación y respeto por la tierra, perfeccionó el arte de la destilación, estableciendo las bases de lo que hoy es Mezcal Corazón de Dioses. Su legado de compartir y celebrar la vida a través del mezcal es una enseñanza que perdura en cada generación.

Un Viaje, Una Amistad y Un Mezcal que Conectarían al Mundo

Desde pequeño, Alex sintió una conexión especial con la tierra y el mezcal que su familia había producido por generaciones en las montañas de Guerrero. Braulio, por otro lado, descubrió en el mezcal algo más que una bebida: una historia de tradición, esfuerzo y arte que merecía ser contada.

El destino los cruzó en el momento perfecto. Entre viajes a los palenques, largas conversaciones con maestros mezcaleros y noches brindando junto a una fogata, entendieron que el mezcal no solo era un producto, sino un lazo que une a las personas, a las historias y a las emociones.

Con cada sorbo, encontraron la esencia de lo que querían compartir con el mundo: un mezcal auténtico, nacido del respeto a la tradición, pero pensado para disfrutarse en el presente. Así nació la misión de llevar el espíritu de Guerrero a más mesas, más encuentros y más momentos inolvidables.

Porque el mejor mezcal no solo se bebe, se vive y se comparte.

El proceso artesanal de Mezcal Corazón de Dioses.

Cada botella de Mezcal Corazón de Dioses es el resultado de un meticuloso proceso artesanal que honra la tradición mezcalera de Guerrero. Desde la selección del agave hasta el envasado, seguimos cada paso con respeto y dedicación para asegurar un mezcal de la más alta calidad.

Selección del Agave

Utilizamos agave papalote (Agave cupreata), originario del estado de Guerrero. A diferencia de otros métodos de producción, nuestro agave crece en su hábitat natural, sin cultivos artificiales. Permitimos que la naturaleza haga su trabajo y que las semillas se planten de manera silvestre, garantizando un mezcal con un carácter auténtico y un perfil de sabor inigualable.

Corte del Agave

Cuando el agave alcanza su punto óptimo de maduración (entre 7 y 15 años), las piñas se cosechan manualmente. Este proceso artesanal asegura que solo se seleccionen los mejores agaves, manteniendo la calidad y esencia del mezcal.

Cocción en Horno de Piedra

Para extraer los azúcares naturales del agave, las piñas se cuecen en un horno de piedra bajo tierra. Se utiliza leña de pino y encino junto con piedras volcánicas para alcanzar las altas temperaturas necesarias. La cocción es un proceso lento que dura en promedio 6 días, permitiendo que el mezcal desarrolle sus notas ahumadas y complejas.

Molienda

Una vez cocido, el agave es triturado en un molino mecánico, lo que facilita la extracción de sus jugos. Este paso es crucial para liberar los azúcares fermentables que darán origen al mezcal.

Fermentación Natural

El mosto obtenido de la molienda es colocado en tinas de madera de alcahuete, donde ocurre una fermentación completamente natural. Este proceso puede durar entre 6 y 20 días, dependiendo de la temperatura y la humedad del ambiente. La fermentación es clave para desarrollar los aromas y sabores que caracterizan a nuestro mezcal.

Doble Destilación en Cobre

Después de la fermentación, el líquido pasa a alambiques de cobre, donde se realiza una doble destilación. Este paso refina el mezcal, eliminando impurezas y resaltando su pureza y complejidad aromática.

Envasado y Etiquetado Manual

El proceso culmina con un envasado y etiquetado completamente artesanal. Cada botella es preparada a mano, asegurando que cada presentación de Mezcal Corazón de Dioses lleve consigo la historia, pasión y dedicación con la que fue creada.

🌿 Un mezcal con historia y esencia

Desde la selección del agave hasta el envasado, cada paso es una muestra de respeto por la tradición y la naturaleza. Mezcal Corazón de Dioses no es solo una bebida, es una experiencia que conecta con la tierra y con quienes lo disfrutan.